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Lo ideal es prevenir el dolor, sin embargo, esta estrategia no siempre es posible. El paciente que ingresa a la unidad presenta dolor agudo producido por la patología de base (politraumatismo, postoperatorio) y, en consecuencia, no se puede realizar la analgesia preventiva recomendada. La prevención del dolor está destinada a evitar el dolor producido por la realización de procedimientos invasivos como cateterización de vías venosas y arteriales, colocación de drenajes de tórax, implantación de catéteres peritoneales, entre otros.

Fármacos Utilizados en la UCIP

Se recomienda utilizar la escalera analgésica de la OMS, aplicándola básicamente en su cuarto escalón, en casos como la colocación de catéteres, bombas de infusión continua y procedimientos invasivos como los bloqueos.

El tercer escalón, que comprende los opioides orales, se utiliza en niños con ventilación espontánea y con tolerancia oral. Los medicamentos que se usan más frecuentemente son los narcóticos opiáceos, AINES, ketamina, propofol, neurolépticos, barbitúricos y benzodiacepinas. En algunas ocasiones se requiere una combinación de éstos como ocurre en el caso de los postoperatorios de cirugía cardíaca, ventilación mecánica, en asma e injuria pulmonar, traumatismo cráneo-encefálico, postoperatorios y procedimientos dolorosos.

Los analgésicos empleados para el tratamiento del dolor en el niño críticamente enfermo son los opioides agonistas puros, prefiriendo la morfina y el fentanilo. No se recomienda la utilización de meperidina, por su metabolito neurotóxico (normeperidina), cuya duración es de 15 a 20 horas y su acción no puede ser revertida por la naloxona (antagonista opioide). Los opioides pueden ser utilizados con mayor facilidad por cuanto existe la capacidad para un buen monitoreo cardiorespiratorio y, frecuentemente, los pacientes están intubados y en ventilación mecánica y se dispone de fácil acceso para la administración de antagonistas, sin embargo; para utilizarlos deben seguirse ciertos principios básicos:

  • Todo paciente que recibe opioides debe ser monitorizado con oxímetro de pulso, monitor cardíaco, frecuencia respiratoria y estado de conciencia.
  • Cuando el paciente no tiene un catéter vesical, es necesario vigilar la posibilidad de retención aguda de orina.
  • Se debe monitorizar igualmente a los pacientes que cambian los opioides endovenosos a los orales, por un mínimo de 24-48 horas antes de ser hospitalizados por cuanto la monitorización suele ser mínima.
Los analgésicos empleados para el tratamiento del dolor en el niño críticamente enfermo son los opioides agonistas puros, prefiriendo la morfina y el fentanilo. No se recomienda la utilización de meperidina, por su metabolito neurotóxico (normeperidina), cuya duración es de 15 a 20 horas y su acción no puede ser revertida por la naloxona (antagonista opioide).
Tabla de Opioides en la UCIP

Objetivos de la Analgesia en la UCIP

Los principales objetivos de la analgesia en la UCIP son:

  • Asegurar el confort del paciente durante su estadía en la UCIP.
  • Disminuir la morbi-mortalidad.
  • Evitar las secuelas psicológicas que acarrea el manejo inadecuado del dolor.

Evaluación del Dolor en la UCIP

Reconocer los signos clínicos en la UCIP es de vital importancia para proceder al tratamiento adecuado. Conocer la semiología del dolor en el niño críticamente enfermo es un paso importante para poder tratarlo.

La evaluación del dolor en la UCIP es difícil atendiendo a las siguientes razones:
  • Involucra todas las edades pediátricas (desde neonatos hasta adolescentes).
  • Se tratan múltiples patologías: postoperatorios, politraumatizados, quemados, enfermedades del sistema nervioso, enfermedades metabólicas, infecciosas, entre otras.
  • Se manejan pacientes con diferentes estados de conciencia.

Escalas de Evaluación del Dolor en la UCIP

Las escalas de evaluación del dolor en la UCIP más empleadas y validadas son:

  • Escala de CHEOPS.
  • Escala de Dolor de Gustavo Roussy (E.D.G.R.). Para dolor agudo y dolor crónico, evalúa signos directos de dolor, la expresión verbal del dolor y la atonía psicomotriz.
  • Escala de Confort. Es la más empleada en la UCIP.
  • Escala de Amiel-Tison. Se utiliza en lactantes menores. Evalúa la calidad del sueño, los movimientos corporales, la expresión facial, el tono muscular, la motricidad, la succión y la sociabilidad.
  • Escala visual análoga (EVA).

Es importante evaluar el grado de dolor producido por los actos médicos invasivos a los que el niño es sometido en condiciones críticas; esto puede ser cuantificado apreciando la alteración de los signos vitales, así como el aumento del tono muscular, expresiones verbales y faciales de dolor.

En la UCIP, dependiendo del estado del paciente, está indicada la anestesia para realizar procedimientos diagnósticos y terapéuticos, así mismo, se hace necesaria la sedación y sedo-analgesia, con la finalidad de obtener un paciente calmado, cooperador y sin dolor. Los pacientes intubados y ventilados mecánicamente están sometidos a una gran cantidad de estímulos nocivos, que les producen disconfort o desagrado físico y psicológico. El tratamiento adecuado con opiodes de estos pacientes, ayuda a minimizar las respuestas adrenérgicas desencadenadas por el estímulo nociceptivo, mientras que la agitación psicomotriz puede ser controlada con la administración de ansiolíticos como las benzodiacepinas y con anestésicos generales endovenosos como el propofol.

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